Laurel 2012



"Pinta tu aldea y serás universal"...
En Laurel tenemos la convicción de que la mejor manera de conmover, es hablando desde lo propio, por eso buscamos inspirarnos en nuestro entorno. Primero le tocó al carnaval, después a las aves uruguayas y esta vez,  le llegó el turno a la arquitectura. Así surge la idea de inspirarnos en el Palacio Salvo.


El Salvo es un edificio no solo emblemático, sino que además es una caja de sorpresas: Cada vez que se lo observa se descubre algo nuevo: tiene infinitos detalles, mosaicos, molduras.
Con reminiscencias de los años 20 - década en la que se construye el edificio - pero también con la mirada puesta en la actualidad, se delinean algunas de las formas y recursos de diseño de la colección.

Salvo, está compuesta por dos líneas: Cielos del Salvo, y Suelos del Salvo, cada una integrada por tres conjuntos. Cielos del Salvo muestra un equilibrio entre el interior y el exterior del Palacio. Toma como inspiración la rejas de las escaleras interiores  y del exterior toma sus curvas, sus arcos y sus cúpulas. La línea Suelos del Salvo se basa en lo geométrico del edificio, centrada en el interior del Salvo; los suelos con diseños geométricos y sus escaleras, en una fina búsqueda por sus más internos vértices y aristas. La paleta de colores, surge de una mixtura entre los colores del adentro y del afuera.

Cada conjunto está bautizado con el nombre de un personaje que ha formado parte de la historia del Salvo: desde Ángel y Lorenzo Salvo, los industriales textiles que lo edificaron, hasta Marcelino Allende, el primer propietario del lote que soñó con ver un rascacielos erguido en esa esquina.

Intentamos desarrollar una sola colección por año, por lo tanto ésta es solo la primera parte. En primavera- verano, presentaremos mas piezas de esta colección y nuevos colores. Hay que aprovechar cada detalle de este -como dijo Le Corbusier en el 87´- "rascacielos inimaginablemente divertido de Montevideo"








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